Día 23: Poner tetas a Neptuno

23 de diciembre. 2015

Definitivamente creo que se nos ha ido la pinza. Ayer me encontré con que algunas de las cabalgatas de Reyes de los distritos de Madrid van a sustituir a un Rey Mago por una Reina Maga por aquello de la igualdad. Me parece una auténtica gilipollez.

Durante años me ha parecido absurdo que en una ciudad multicultural como es la nuestra llevásemos en la cabalgata “oficial” a un concejal blanco pintado de negro. Este año estaba contento, pues parece que alguien con dos dedos de frente ha decidido que el negro tiene que ser eso, negro, y no ir destiñéndose y soltando betún por el camino. Pero para compensar esta idea con sentido común, parece ser que algunos concejales de distrito se les ha ocurrido la chorrada de las Reinas Magas.

Ignoro si van a ser mujeres vestidas de hombre, que supongo que no, o van a ser mujeres vestidas de reina, lo cual va a suponer un chocho importante en la cabeza de los chavales, que llevan años pensando que los reyes magos son Melchor, Gaspar y Baltasar. No soy padre, pero me gustaría ver cómo van a gestionar muchos padres esta información. Bastantes preguntas hacen los niños cuando sospechan algo cómo para ahora meterles este nuevo elemento discordante en esta historia. Ahora en lugar de preguntar si a tu casa viene Papá Noel o los Reyes, tendremos que preguntar si vienen los Reyes o las Reinas….

La cabalgata es para los niños, y no un acto de reivindicación popular. ¿Por qué no nos dejamos de chorradas? el negro tiene que ser negro, y el rey tiene que ser rey. Y si no nos gusta el punto de vista religioso, lo cual entiendo perfectamente, a ver si somos capaces de hacer un esfuerzo y verlo desde el mágico y el tradicional.

De verdad que no es necesario convertir este tipo de eventos en una reivindicación. ¿Qué es lo siguiente? ¿Vamos a poner tetas a la estatua de Neptuno? A ver si resulta que hacemos un recuento y en Madrid tenemos más estatuas de dioses mitológicos que de diosas, y acabamos como los talibanes destruyendo el patrimonio.

Las religiones nos ofrecen figuras masculinas y femeninas, podemos creer en ellas o no, pero la tradición, o la historia, es la que es, y es absurdo querer cambiarla por un falso deseo de igualdad que es puro populismo.

Nunca me han gustado las cabalgatas de barrio, las que conozco, incluso siendo de barrios de los denominados más pudientes y con más recursos, son cutres y llegan a destiempo. Aun así entiendo que muchos padres no pueden o no quieren llevar a sus hijos al centro el día 5 y tienen derecho a ver a sus Reyes Magos por sus calles, por lo que es lógico que en una ciudad tan grande, como Madrid, se organicen distintos desfiles, aunque suponga multiplicar gastos. Lo que no entiendo es esa manía de convertir las cabalgatas en una reivindicación ciudadana, y menos aún con ideas tan descabelladas como esta.

En serio, la igualdad es mucho más que esto. Es algo más serio y que requiere de análisis y medidas menos populistas y de más calado. No podemos destruir todo lo que huela a religión o a masculino. Lo religioso es importante para muchas personas, es incluso sagrado, y no tenemos por qué ridiculizarlo o profanarlos. Para los que no creen forma parte de la cultura, guste o no. Y no hablo de la religión católica, hablo de todas las religiones que han convido o conviven en España y que tienen sus símbolos. Igual que no podemos poner tetas a la estatua de Apolo, no vamos a poner pito a la de Atenea, las dos son dioses y están en Madrid. No es necesario cambiar la mula y el buey por el mulo y la vaca, ni poner a las lavanderas de pastores, y a los pastores de lavanderas. De verdad, hay que respetar más el concepto de igualdad. Y con estas medidas lo único que se hace es desprestigiarlo.

No entro en valoraciones políticas, siempre he dicho que el primero que se cargó la Navidad en Madrid fue Gallardón al que he llamado multitud de veces MR, Scrooge en este blog. Respetemos la ilusión de los niños, y pensemos que una tradición no es memoria histórica y no hace mal a nadie.

Yo por mi parte seguiré esperando a mis Tres Reyes (aunque lógicamente prefiera tres reinas), a Melchor a Gaspar y al negro, Baltasar, que espero que lleguen un año más cargados de regalos.

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