Día 24: Feliz noche, no más que otras…

24 de diciembre. 2015

Pues aquí está la ventanita número 24, la que dedico a desearos una Feliz Noche, aunque no más feliz que el resto de vuestras noches.

Esta mañana he estado en el cementerio. Desde que murió mi padre lo hago todos los días de Nochebuena por la mañana. Me gusta tener ese rato de tranquilidad en medio de tanto jaleo. Quién me iba a decir hace un par de años que hoy no sólo iría a ver la sepultura en la que está mi padre, sino que también mi hermano le acompañaría allí. Mi padre amaba la navidad, creo que por eso comencé a ir al cementerio en un día tan especial. Mi hermano, sin embargo, la detestaba, supongo que por llevar la contraria. Había gente en el camposanto, más de lo habitual en cualquier otro día cualquiera del año, a excepción de las fechas cercanas al día de difuntos. Se me partía el alma viendo algunas escenas de señoras mayores e imaginándome su sentimiento de soledad y esa sensación de vacío en una noche como hoy.

Al regresar al barrio me he encontrado a Joma, mi catequista de confirmación (hace ya más de 25 años que me confirmé), hemos comentado lo absurdo que es acordarnos de los seres queridos en una noche como hoy, y no hacerlo el resto de las noches del año. Estoy totalmente de acuerdo, y por eso pienso que también es absurdo que sólo una noche al año nos deseemos felicidad.

Luego he hablado con Sancho, me ha contado alguna batallita familiar, y también hemos comentado cuánta gente desearía cenar hoy sólo en casa, o con amigos, un bocata de jamón y una cerveza y no tener que pasar por determinadas situaciones, cómo la de ver hermanos sin hablarse, suegras que no soportan a las nueras (y viceversa), o cuñados que saben de todo más que tú.

Sin embargo miles de hogares disfrutarán cómo nunca de esta noche, recibirán los regalos del Papá Noel, del Niño Dios, o del Olentzero, ah perdón y de Mamá Noel; cantarán villancicos y se encontraran con sus seres queridos a los que hacen años que no ven. Muchos también vivirán con fe el nacimiento de su dios, y la llegada de la esperanza y la salvación para el mundo.

Al final la nochebuena es eso una mezcla social de emociones, y quizá por eso es tan bonita, porque es una noche donde las emociones salen, juegan y nos hacen sentirnos vivos, ya sea la alegría, la tristeza, o incluso la mala leche.

Pues sí amigos hasta aquí ha llegado el calendario de Adviento 2015, este año un pelín cursi y con menos ironía y sentido del humor que otros años, espero que sea por las circunstancias y no porque me estoy haciendo mayor. Calculo que he dedicado un total de 24 horas a buscar temas y a escribirlos para que pudieséis leer algo cada día, es decir he dedicado un día entero a haceros este regalo. Las estadísticas me hablan de una media de unas 90 personas que me leen diariamente (muchas me parecen). El otro día alguien me preguntó si escribir este calendario era para mí rentable. ¿Dedicar un día entero al año, para que 90 personas esbocen una sonrisa o hagan una reflexión durante cinco minutos al día durante tres semanas? Supongo que sí que es rentable, o al menos a mí me gusta pensar que lo es.

Un abrazo de Navidad y Feliz Noche a todos, pero ya sabéis, no más feliz que cualquier otra.

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