Este año no hay blogcalendario

05 de diciembre. 2016

Pues sí, muchos habréis entrado en el blog estos días buscando mis tradicionales post de adviento y habréis comprobado que este año no aparecen. También habréis comprobado que llevo meses sin actualizar el blog, aunque cómo ahora os contaré no he dejado de escribir.

Así que como diría el gran Pepe Isbert en Bienvenido Mr. Marsall, como bloguero vuestro que soy os debo una explicación, y esa explicación que os debo os la voy a pagar.

En primer lugar, os comento que, aunque no veías post míos desde febrero de 2016, continúo escribiendo, aunque mis post en lugar de aparecer aquí están apareciendo en el Huffington Post. El Huff (para los amigos) es un diario digital muy visitado, con un enfoque heterogéneo, ameno y fácil de leer. Mudarme al Huffington me ha supuesto una mayor visibilidad y mayor número de lectores. La idea es que todos los post que aparecen en el Haffingnton puedan aparecer también en el blog, pero eso es algo que comenzaré a hacer en 2017. Mientras tanto, todos los que queráis seguir leyéndome lo podéis hacer en este enlace.

Por otro lado, este año no tenemos blogcalendario de adviento, principalmente por dos motivos, falta de tiempo y elección de prioridades. Los que me habéis leído otros años sabéis que sacaba tiempo para escribir de donde prácticamente no lo había, y que, incluso, estando fuera de España de vacaciones, buscaba un hueco para poder actualizar el blog. Este año ni siquiera he viajado a Alemania, pero tengo menos tiempo que ningún año, o, mejor dicho, no lo quiero tener. Desde el mes de octubre tengo a mi madre ingresada en el hospital, (realmente ha estado entrando y saliendo, pero este último ingreso parece que va a ser algo más largo). A sus 89 años se le han sumado una serie de dificultades digestivas y un notable deterioro en todos los sentidos, probablemente fruto de los diversos ingresos hospitalarios y de un posible Parkinson que le acaban de detectar. Ahora estamos en plena recuperación y puesta en marcha, y los que ya me conocéis podéis imaginar que la prioridad ahora, de mis hermanas y mía, es estar con ella en el hospital, dándole mimos y acompañándola en el sentido más pleno de la palabra acompañar. Son varias horas de hospital diarias que me consumen tiempo y energía y que me han llevado a tomar la decisión de no andar pendiente todos los días de tener que publicar mi post diario hasta el 24 de diciembre. Me da pena, no voy a negarlo, pero por otro lado estoy muy contento de tener clarísimas mis prioridades.

A los más cercanos también os cuento que quizá no pueda colocar mi colección entera de belenes este año, y que me dispongo a vivir un adviento, y posiblemente unas navidades diferentes.

Al final en la vida es necesario dar sentido a todo lo que se hace, y para mí lo que más sentido tiene en este momento es acompañar y cuidar a la persona que más veces me ha acompañado y cuidado a mí a lo largo de los años. A vosotros os dejo sin leer, pero yo estoy orgulloso de hacerlo por el motivo por el que lo hago.

No dejéis de asomaros por aquí o por el Huffington, donde espero seguir sorprendiéndoos de vez en cuando. Feliz Adviento

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