Otra página más

31 de diciembre. 2011

Hala, a lo tonto a lo tonto un año más. Hoy toca revisión del año, evaluación del pasado, y sobre todo, declaración de intenciones para el futuro. Yo me voy a proponer mejorar mi inglés y hacer deporte (para que voy a romper una tradición).

Lo que está claro es que el tiempo sigue pasando y el hombre necesita fechas como la de hoy para recordar, conmemorar y marcar objetivos. Ya sabéis, la diferencia entre un sueño y una meta es tan sólo una fecha, y esta noche debemos soñar, pero a partir de mañana debemos de poner fechas a nuestros objetivos para poder perserguirlos y verificar su cumplimiento.

Una de las señales de que el tiempo pasa es como cambiamos la forma de vivir las cosas. Ese cambio o evolución que, a veces, son positivos, pero que muchas otras evocan inevitablemente la nostalgia y el recuerdo de otro tiempo. Y entre esas señales tiene un lugar destacado una noche como hoy, la Nochevieja. Yo esta noche marcaré un hito más en mi evolución, o en mi involución (acercarse al final está más relacionado con involucionar que con evolucionar, y cada Nochevieja es un paso más hacia el final -joder, que dramático estoy-). Me explico. Uno empieza a vivir las Nocheviejas en las macro fiestas, (la primera corbata, las primeras cogorzas, los primeros rollitos…). Cuando se supera esa etapa se cambian las macrofiestas por fiestas más pequeñas, más intimas con gente conocida y posiblemente en casas de padres de amigos (ya no hay que pelearse por pedir, ni aguantar a ningún borracho desconocido, los borrachos que hay son todos de confianza, y se destroza el mueble bar de algún padre ausente derrochando su chivas en vasos de plástico con cocacola). Pasan los años y empezamos a aborrecer las fiestas, y entonces decidimos salir, en Nochevieja, de copas como una noche más (las copas son más caras que cualquier noche, pero ¡es Nochevieja y hay que salir! nos sentimos vivos, y no hay que disfrazarse de chaqueta y corbata -que, por otro lado, llegado este punto, es como vestirte para ir a trabajar-). Con el tiempo seguimos evolucionando y volvemos a las casas, pero ya es la de algún amigo y no la de su padre, y hacemos lo que se llaman unas “copas tranquis”; no es una fiesta, es una tertulia, con la música baja y charlando de la vida. Y con los años llega lo que parecía ser el último paso, que es, precisamente, “no salir”, uno acaba de cenar (sin mucho vino, por si te paran al volver en coche), y luego se va a casa tranquilamente, para despertarse y poder ver en la tele los saltos de esquí y el concierto de año nuevo (por cierto, que este año, por primera vez en mucho tiempo, no televisan los saltos). Yo me encontraba, ya, en este último punto, y creía que era eso precisamente, el último punto. Pero no, hay uno más, por lo menos, y más humillante, si cabe aún, que irse a casa y acostarte pronto para ver el concierto, y ese paso es el que me toca vivir esta noche. Esta noche después de las uvas no me iré a casa, no, esta noche me iré a llevar a mi sobrino, perfectamente vestido con su chaqueta y corbata (corbata que le he dejado yo, de las que tenía para tirar, porque sé en qué estado va a volver, -la corbata, no él…bueno él también vendrá para tirar, me temo), a su primera fiesta de Nochevieja. ¿Se os ocurre mayor degradación?, esto ya es claudicar, ceder el testigo, dejar paso a las nuevas generaciones y rendirse. No sé si lo voy a poder superar, ya me veo dándole el sermón mientras le llevo al local (seguro que de perversión) donde hacen la fiesta, ya me veo diciéndole que no hay que beber para divertirse, que hay gente que echa algo en las copas cuando no miras, que vomitar es muy desagradable, que no se meta en peleas, y, sobre todo, que tenga cuidado… (nunca entendí que querían decir los adultos cuando te decían “ten cuidado”, es como las señales de tráfico que te avisan de “peligro, desprendimientos de piedras”, “vale ¿y yo que quieres que haga?, ¿que me ponga casco mientras conduzco?…”), pero sea como sea hoy le diré a mi sobrino que tenga mucho cuidado y preferiré no contarle mis fiestas de Nochevieja, pensando que igual no soy un buen ejemplo para él. Ya me veo en la puerta del local observando a sus amigos, para ver qué pinta tienen y volviéndo a casa pensando que el tiempo pasa de forma inexorable para todos.

Y ese paso del tiempo me enseñará, una vez más, una lección que he ido aprendiendo con los años, y es que, a medida que pasa la vida, somos lo que estamos construyendo con nosotros mismos, y que un año más puede ser un año más para tirar por la borda y robar energía al prójimo, o un año más para sonreír y hacer sonreír a los que están al lado. Es un año en el que tenemos muchas cosas por decidir, la primera de ellas la actitud con la que pensamos afrontarlo. No os fieis de los que brinden diciendo, con cierta queja, que ojalá que este año 2012 sea mejor que 2011, y brindar con ellos deseando que 2012 sea el año más cojonudo que seremos capaces de construir jamás, por lo menos hasta que llegue 2013, y no os olvidéis: lo que tenga que pasar y no dependa de nosotros será lo único que pasará, el resto es responsabilidad nuestra y seremos nosotros quienes haremos que pase o no.

Feliz 2012 a todos los que queréis ser felices en 2012, y a los que no quieran, que les den. Voy a preparar la charla para mi sobrino.

compartir en

10 comentarios a Otra página más

  1. Hola Carlos!… me encanta como escribes y este texto me ha hecho sonreir recordando alguna que otra Nochevieja que compartimos hace ya probablemente 18 o 20 años. Yo tambien madrugaré para ver el concierto de Año Nuevo!. Jajajaja… quien nos lo iba a decir entonces, eh!.
    Un beso muy fuerte y Feliz 2012!!

    Comentario por Sonia Sirera — 31 diciembre, 2011 @ 19:01

  2. Aun hay un paso mas en la evolucion… Cuando con 50 años decides que aun eres joven para poder desparramar como un chaval de 20 años y en un ataque de juventud repentina acabas de copas con tu sobrino y siendo él el que te lleve a casa medio inconsciente y dandote él la charla al dia siguiente…
    Asi que piensa que aun no estas en ese punto!!
    Feliz 2012 Carlos!!

    Comentario por Angel — 31 diciembre, 2011 @ 19:35

  3. “la diferencia entre un sueño y una meta es tan sólo una fecha”.
    Estupenda reflexión. Feliz 2.012 estimado profesor.

    Comentario por Ramiro — 1 enero, 2012 @ 1:40

  4. Feliz Año nuevo !!!! Y gracias por tu reflexiones un día mas. Besos !!!!

    Comentario por MISCELÁNEAS — 1 enero, 2012 @ 14:02

  5. Confio en que tu charla no cayera en saco roto y la criatura volviera a casa sana y salva. Seguro que sí. Yo todavia le doy la charla a mi hijo que ya es bastante mayorcito y lo mejor de todo es que mi padre me mira como diciendo: “que poca memoria tienes guapa”. Nunca me gustaron esas charlas, siempre me he considerado una persona responsable, pero no lo puedo evitar, cuando empiezan a volar pierdes un poco el raciocinio. Pero joer, de algo nos tiene que servir la experiencia ¿no? También hay mal ahí fuera. Un saludo.

    Comentario por esperanza — 2 enero, 2012 @ 10:53

  6. 1 año se dice pronto, si encima piensas que son 365 días la presión es aun mayor. Yo para empezar me los pienso comer con patatas.

    Comentario por olga — 2 enero, 2012 @ 12:47

  7. Espero que el Capullo disfrutara su primera Nochevieja y no hiciera caso de tus consejos.
    Feliz 2012 a todos

    Comentario por Sancho — 3 enero, 2012 @ 9:11

  8. para todos los que estabais preocupados por mi volvi en perfectas condiciones .y para sancho, no le hice ni caso . el año que viene repito otra vez y me llevo a carlos de copas. luego le tendre que llevar a casa

    capullo del barrio

    Comentario por capullodelbarrio — 3 enero, 2012 @ 15:00

  9. Capullo, me alegro que lo pasara bien y no te ocurriera nada. Me haría mucha ilusión que el año que viene me llevaras a mi también!!!

    Abrazos
    Sancho

    Comentario por Sancho — 3 enero, 2012 @ 16:37

  10. El anio que viene salimos todos con el capullo!!
    Me ha encantado, he sonreido y me he emocionado un poco al ver que yo que me creo una chavala ya no lo soy tanto. El anio pasado la mayor de mis primas pequenas salio por primera vez, y por primera vez los mayores nos quedamos todos en casa (eso si, bebimos, reimos y bailamos) con nuestros padres. Este anio los mayores fuimos a una fiesta en una casa, y fue un toston. Intentamos animar el cotarro, pero no funciono, la gente solo queria charlar a media luz, copa en mano. El anio que viene voto por volver a quedarnos en casa, en buena compania, que como dices al menos con los borrachos de turno hay confianza!
    FELIZ 2012!!!

    Comentario por la elfa — 8 enero, 2012 @ 19:09

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

subir